| 7. ¿Es efectivo el tratamiento para la drogadicción? | |
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Además de parar el uso de drogas, la meta del tratamiento es que el individuo vuelva a funcionar productivamente dentro de la familia, del trabajo, y de la comunidad. Las maneras de medir la eficacia del tratamiento típicamente incluyen los niveles de comportamiento criminal, el funcionamiento dentro de la familia, trabajo, y la condición médica. En general, el tratamiento para la drogadicción es tan exitoso como el tratamiento de otras enfermedades crónicas, como la diabetes, la hipertensión, y el asma.
De acuerdo a varios estudios, el tratamiento para las drogas reduce el uso de éstas en un 40 a 60 por ciento y disminuye significativamente la actividad criminal durante y después del período de tratamiento. Por ejemplo, un estudio de tratamiento terapéutico de la comunidad para ofensores de drogas (Tratamientos de Drogadicción en los Estados Unidos) demostró que los arrestos por actos criminales tanto violentos como no violentos se redujeron en un 40 por ciento o más. El tratamiento utilizando la metadona ha mostrado una reducción del comportamiento criminal hasta de un 50 por ciento. Las investigaciones también demuestran que el tratamiento para la drogadicción reduce el riesgo de infección del VIH y que las intervenciones para prevenir el VIH cuestan mucho menos que los tratamientos relacionados con las enfermedades del VIH. El tratamiento puede mejorar las expectativas de empleo, con un aumento de hasta un 40 por ciento después del tratamiento. Aunque estas estadísticas de eficiencia generalmente se mantienen, los resultados de los tratamientos individuales dependen del alcance y la naturaleza de los problemas presentes en el paciente, de que los componentes del tratamiento y los servicios relacionados usados para tratar estos problemas sean apropiados, y del grado de motivación por parte del paciente durante el proceso del tratamiento. |